El doctor Armando Acevedo Méndez, cirujano traumatólogo ortopedista e investigador del Centro de Estudios Superiores de Tepeaca (CEST) en el Estado de Puebla, y sus compañeros especialistas han logrado cicatrizar heridas de pie diabético mediante la aplicación de miel virgen y un parche hecho con cera de colmena.

El doctor explica que uno de sus alumnos en el CEST les compartió su conocimiento sobre dicha miel y sus propiedades, con cierto escepticismo, los investigadores aceptaron una muestra de la miel, misma que cultivaron y analizaron.

Los resultados indicaron que era una miel virgen y que al aplicarla sobre la herida previamente desinfectada y cubriéndola con un parche de cera de colmena, mejor conocido entre los investigadores como organdí y que se realiza a medida de la herida.

Después de la experimentación se demostró que dicho tratamiento disminuye la carga bacteriana de la herida, lo que favorece la cicatrización de la misma.

El equipo de investigación reunió los expedientes clínicos para participar en el Premio Nacional Innovación Tecnológica para la Inclusión Social INNOVATIS en la categoría de Salud en el cual fueron galardonados con el sexto lugar, cuya competencia fue de 196 proyectos, el galardón fue avalado por CONACYT, CIDE, la Universidad Autónoma Metropolitana y por SEDESOL.

El primer grupo de pacientes constó de 15 personas diabéticas que recibieron el tratamiento estipulado de 14 a 21 días, de los cuales seis cicatrizaron su herida en su totalidad, mientras que los demás demostraron notoria mejoría.

En el estado de Puebla hay registro de que más de 90.000 personas padecen diabetes de un total aproximado de 5 millones de habitantes quienes pueden acudir a la Unidad Avanzada de Heridas de los Servicios Médicos de San Baltazar para recibir el tratamiento.

El también director de la Unidad Avanzada de Heridas de los Servicios Médicos de San Baltazar mencionó que el tratamiento ha sido benéfico en pacientes cuyo diagnóstico era la amputación del miembro por infección severa.

El tratamiento no es costoso hasta el momento gracias al alumno que hizo la donación de la miel, por paciente se pagan $100 que cubren gastos menores por la realización del parche y la tela para su manufacturación por parte de los alumnos.

“Lo que importa a los directivos de la escuela y hospital es que las personas tengan un tratamiento adecuado y gratuito, con el fin de no amputar miembros y que la persona siga valiéndose por sí misma. Ya lo patentamos y queremos que el producto sea cien por ciento poblano, por eso no se venderá a ningún laboratorio farmacéutico, queremos sea accesible a la población que carece de recursos y que por ello no sigue un tratamiento”, concluye Acevedo Méndez.

Publicado originalmente en El médico interactivo